Proyecto científico. Tú eres el primer eslabón.

 


¿QUÉ HAY QUE SABER DE LA RCP?

La parada cardiorrespiratoria que se produce fuera del ámbito hospitalario (casa, calle, polideportivos…) su­pone un gran problema de salud pública a nivel internacional. En Europa, es una de las principales causas de mortalidad, y solamente en España se producen unos 30.000 casos al año. Asimismo, según el Instituto Nacional de Estadística más de 2.300 personas fallecieron en 2017 por atragantamiento, situándose como la tercera causa de muerte no natural en España. Y en la mayoría de los casos presenciados por familiares o amigos/as que desconocen las maniobras de actuación.

1CONCEPTOS BÁSICOS

Parada cardiorrespiratoria

Es la pérdida súbita e inesperada, potencialmente reversible, de las funciones del corazón y los pulmones, y con ello de la consciencia. Se estima que cada minuto que pasa desde el inicio de la parada cardiorrespiratoria sin recibir maniobras, disminuye un 10% la probabi­lidad de supervivencia, de tal manera que, a partir de 10 minutos sin ningún tipo de asis­tencia, prácticamente el 100% de los pacientes no sobrevivirán, y si lo hacen, las secuelas neurológicas podrían ser extremadamente graves. Las causas más frecuentes de parada son: ataques cardiacos o accidentes de tráfico y laborales (politraumatismos).

Reanimación cardiopulmonar (RCP)

Es el conjunto de maniobras destinadas a sustituir y restablecer las funciones perdidas durante la parada cardiorrespiratoria, es decir, las funciones del corazón y de los pulmo­nes, y con ello las del cerebro. Una buena formación en RCP puede salvar vidas. Hay que diferenciar entre:

RCP básica: Se realiza con nuestro propio cuerpo con compresiones torácicas y respi­raciones. Se realiza sin material, excepto el desfibrilador externo automático (DEA) y los dispositivos de barrera. Su meta es la sustitución de las funciones vitales (circulatoria y respiratoria) hasta la realización de la RCP avanzada. Siempre con el objetivo de recupe­rar la función cerebral sin daños.

RCP avanzada: Es aquella que realiza el personal profesional sanitario utilizando recur­sos cualificados. Su meta es restablecer definitivamente las funciones vitales.

Soporte vital

Conjunto de medidas encaminadas al manejo de las situaciones de emergencia, entre las que se incluye la parada. Existen dos tipos de soporte vital:

Soporte vital básico: Incluye, además de la RCP básica, conocer el teléfono de emergen­cias, y como activarlo, identificar otras situaciones de emergencia y la prevención de los factores de riesgo.

Soporte vital avanzado: se realiza por un equipo profesional sanitario con avanzados conocimientos en RCP y con material sofisticado. Incluye la RCP avanzada y los cuidados postrresucitación.

Compresiones torácicas externas

Compresiones sobre el centro del pecho del de la víctima para comprimir el corazón y bombear sangre al resto del organismo. Las compresiones tienen preferencia sobre las respiraciones en las personas adultas, de hecho, se puede realizar RCP con sólo com­presiones torácicas ininterrumpidas, sin necesidad de realizar ventilaciones.

Cadena de supervivencia

Conjunto de medidas regladas y secuenciales dirigidas a restituir las funciones vitales perdidas durante la parada cardiorrespiratoria. Se compone de 4 eslabones:

Aproximación segura a la víctima

Es prioritario evaluar siempre la situación en la cual se ha producido la emergencia sanitaria y nunca poner en riesgo nuestra vida, ni agravar el estado de la víctima.

RCP transtelefónica

Es la RCP que realiza la persona testigo guiado telefónicamente por un teleoperador o una teleoperadora de los servicios de emergencias. Recuerda que existe un número gratuito de emergencias para toda Europa: el 112. En algunas comunidades autónomas españolas también se utiliza el 061.

Detectar la situación de emergencia y soli­citar ayuda a los servi­cios de emergencia.

RCP básico realizando compresiones toráci­cas y respiraciones.

Si se dispone de él usar el DEA y seguir las instrucciones.

Llegada de los servi­cios de emergencia y continuación de la RCP utilizando el soporte vital avanzado y los cuidados postre­sucitación.



RCP BÁSICA EN PERSONAS ADULTAS

La parada cardiorrespiratoria su­pone un gran problema de salud pública a nivel internacional. Según el Instituto Nacional de Estadística más de 2.300 personas fallecieron en 2022 por atragantamiento, situándose como la tercera causa de muerte no natural en España. Y en la mayoría de los casos presenciados por familiares o amigos/as que desconocen las maniobras de actuación.

La RCP básica tiene como finalidad el mantenimiento de las funciones vitales de la víctima que está sufrien­do una parada cardiorrespiratoria. Las medidas de RCP básica necesarias para la recuperación son: compre­siones torácicas y respiraciones de rescate.



¿Qué es la reanimación cardiopulmonar básica?

La RCP básica tiene como finalidad el mantenimiento de las funciones vitales de la víctima que está sufrien­do una parada cardiorrespiratoria. Las medidas de RCP básica necesarias para la recuperación son: compre­siones torácicas y respiraciones de rescate.

¿Para qué sirven las maniobras de RCP básica?

La aplicación de estas maniobras, realizadas de forma ordenada y sistemática, como una secuencia automáti­ca de pasos sucesivos a realizar, tiene eficacia demos­trada para:

Prevenir situaciones de riesgo y evitar que la situa­ción de emergencia degenere en parada cardiorres­piratoria.

Mantener con vida los órganos vitales (cerebro, co­razón, etc.) de la persona que está padeciendo una parada cardiorrespiratoria, hasta poder disponer de una DEA (lo veremos más adelante) o hasta la llega­da de los Servicios de emergencias que completa­rán el soporte vital avanzado para la recuperación con las menores secuelas posibles

CADENA DE SUPERVIVENCIA

La cadena de supervivencia se presenta como una secuencia ordenada de actuaciones, todas ellas de igual importancia dirigidas a aumentar las probabilidades de supervivencia sin o con mínimas secuelas ante una situación de riesgo vital.

La cadena de supervivencia se compone de cuatro eslabones:

RCP Básica precoz

La RCP inmediata puede duplicar o triplicar la supervivencia tras la parada cardiaca. Si los reanimadores son capaces tendrán que realizar compresio­nes torácicas junto con respiraciones (30:2). Si no se tiene formación, el ope­rador o la operadora del servicio de emergencias puede guiarle a través de la RCP transtelefónica realizando solamente compresiones

Desfibrilación Eléctrica Precoz

Tras una parada cardiaca la RCP con desfibrilación en los 3-5 minutos tras el paro pueden conseguir unas tasas de supervivencia entre el 50-70%. Cada minuto de retraso en la desfibrilación reduce la probabilidad de superviven­cia en torno a un 10%.

Soporte vital avanzado precoz y cuidados postresucitación

El soporte vital avanzado es el llevado a cabo por profesional sanitario y con material adecuado. También son muy importantes los cuidados posteriores a la RCP.



Descripción de las maniobras de RCP básica en el personas adultas

La RCP básica en el personas adultas comprende la siguiente secuencia de acciones:

1 Garantizarla seguridad:

Antes de iniciar la RCP se comprobará la seguridad tanto del de la persona que reanima como de la víctima o testigos.


2 Valorar el nivel de consciencia:

Acercarse a la víctima y, sacudirla suavemente, mientras le pre­guntamos si está bien.

Si la víctima responde bien, moviéndose o hablando, quiere de­cir que está consciente, no se debe mover a la víctima (siempre que no exista peligro). Seguidamente, solici­tar ayuda.

En el caso que la víctima no responda significa que está incons­ciente. Gritar pidiendo ayuda, colocar a la víctima boca arriba y continuar con la valoración como se muestra en los siguientes pasos


3 Apertura de la vía aérea con la maniobra de Frente-Mentón:


1º PASO Arrodillarse al lado de la víctima, colocarla rápida­mente sobre una superficie firme, tendida boca-arriba y retirando del cuello las prendas que lo opriman.

2º PASO Colocar una mano en la frente e inclinar suavemente la cabeza hacia atrás, colocar los dedos de la otra mano bajo el mentón de la víc­tima elevándolo para abrir la vía aérea , se comprueba si la respiración es normal, anormal o no existe,mediante tres sencillos pasos: Ver - Oír – Sentir (VOS).

Ver el movimiento del pecho de la víctima (si el pecho se hincha, está respirando).

Oír ruidos respiratorios con nuestro oído pegado a la boca de la víctima.

Sentir sobre nuestra mejilla más próxima a la boca-nariz de la víctima si hay movimiento de aire.



Si tras mirar, escuchar y sentir durante no más de 10 segundos vemos que:

La víctima respira, se la colocará en po­sición lateral de seguridad y se solicitará, se irá reevaluando a la víctima de manera periódica.

La víctima no respira, tiene respiración anómala, o ante la duda, es conveniente asumir que está en parada cardiorrespiratoria y se deberá seguir con el resto de las maniobras de la RCP.



La comprobación del pulso ha demostrado ser un método inexacto para confirmar la presencia o ausencia de circulación, por lo que en ausencia de personal no entrenado no se deberá realizar 

4. Avisar a los servicios de emergencia médica

Si la víctima no responde y la respiración no es normal o está ausente soli­citar ayuda y/o llamar de manera inmediata a los servicios de emergencia al 112. Colocar el teléfono en manos libre para poder comunicarse con el operador mientras le guía para realizar la RCP de manera adecuada. Si está disponible el DEA hay que ir inmediatamente a por él. Si hay dos personas reanimando, una puede ir a por él, mientras otra continúa con la RCP.


5. Compresiones torácicas externas

Se debe estar de rodillas al lado de la víctima y mante­niendo la verticalidad sobre ella:

1º PASO Colocar el talón de una mano en el centro del pecho de la víctima: la mitad inferior del hueso central del pecho o del esternón.



2º PASO Poner la otra mano encima de la primera, entrelazando los dedos, tratando de apoyar solo el talón de la mano que está debajo.


3º PASO Mantener los brazos extendidos, rectos, perpendicu­lares al pecho de la víctima, aprovechando el peso de nuestro cuerpo.



4º PASO Presionar, siempre de forma vertical, solo sobre el esternón evitando hacerlo sobre las costillas o el abdomen de la víctima.



5º PASO Procurar hundir el centro del tórax unos 5-6 cm de profundidad a un ritmo de 100-120 por minuto.



Permitir que, durante la descompresión, el pecho se eleve completamente.

7º PASO Mantener siempre la posición sin mover el talón de la mano inferior sobre el esternón.



8º PASO Seguir el ritmo, evitando las interrupciones de las compresiones.


Se realizan tandas de 30 compre­siones torácicas, permitiendo que entre compresión y compresión el pecho se eleve completamente (sin perder el con­tacto con nuestras manos y el pecho de la víctima).

Si la víctima es un niño entre 1 año y la pubertad, las compresiones toráci­cas se deberían realizar con el talón de una sola mano.





Respiración artificial boca-boca

Se debe mantener la apertura de la vía aérea mediante maniobra frente-mentón. Se deben seguir los siguientes pasos:

1º PASO Con la misma mano con la que se presiona la frente al hacer la ma­niobra frente mentón hay que pinzar la nariz, cerrándola con el ín­dice y pulgar para que no se escape el aire. Mientras, con la otra mano, el mentón elevado y la boca abierta.

2º PASO Inspirar para tomar aire, sellando después nuestros la­bios sobre los labios de la víctima.


3º PASO Soplar lentamente nuestro aire espirado (durante un segundo), se comprueba cómo se eleva el pecho de la víctima.


4º PASO Mantener la maniobra frente-mentón, separar los la­bios de la víctima para dejar salir aire.

5º PASO Tome aire normalmente y prepararse para la segunda insuflación.

6º PASO Coloque sus manos de nuevo en posición para dar 30 compresiones más. Continuar con secuen­cias de 30 compresiones y 2 respiraciones ciclos.


Si no está formado o no es capaz de dar respiraciones de rescate continuar RCP solo con compresiones continuas con una frecuencia de 100-120 por minuto.



Es importante evitar ventilaciones demasiado rápidas o con mucho aire, porque puede resultar agotador. A parte, se podría desviar el aire desde la vía aérea hacia el estómago de la víctima, con el riesgo de provocar vómito. Detener la insuflación cuando empiece a ele­varse el tórax.

Si su respiración de rescate inicial no hace que el pecho se eleve como en una respiración normal, entonces antes de su siguiente intento debe:

Reevaluar que la maniobra frente-mentón es adecuada.

Evaluar que el sello de la boca es correcto. En la perso­na adulta no es necesario estar evaluando la boca de la víctima por obstrucción, solamente si se sospecha o el contexto indica que hay un atragantamiento.

No intentar más de dos respiraciones antes de volver a las compresiones torácicas.

Si no está formado o no es capaz de dar respiraciones de rescate continuar RCP solo con compresiones continuas con una frecuencia de 100-120 por minuto.

En cualquier caso, si está presente más de una per­sona que reanima, deberán alternarse en la ejecu­ción de la RCP cada 2 minutos para evitar la fatiga. Es importante que durante el relevo la interrupción de las compresiones sea mínima. No debe interrum­pir la RCP hasta la llegada de los servicios de emer­gencia o hasta que la víctima comience a despertar, se mueva o comience a respirar normalmente, o si usted se agota. 

7º PASO Desfibrilación eléctrica automática (DEA)



Cuando el dispositivo esté disponible, aplicar rápidamente el DEA para la desfibrilación eléctrica inmediata. Dada la seguridad y sencillez del dispositivo, es una medida incluida dentro del soporte vital básico y está comprobado que el uso precoz del DEA aumenta considerablemente la supervivencia de la víctima.






RCP BÁSICA PEDIÁTRICA

La parada cardiorrespiratoria en los niños/as es raro, se estimada de parada cardiorrespiratoria en la edad pediátrica fuera del entorno hospitalario es torno a 8 – 20 casos de cada 100.000 niños/as por año. En general la parada cardiorrespiratoria en el niño/a suele ser por una insuficiencia respiratoria y se presenta con más frecuencia en los lactantes, una de las causas más frecuentes en ellos son el síndrome de muerte súbita o las malformaciones con­génitas. En el niño o la niña mayor de un año, la causa más habitual de parada cardíaca es el traumatismo grave. La parada cardiorrespiratoria de origen cardiaco se observa casi exclusivamente en niños/as con cardiopatías congénitas.

La RCP básica del lactante sólo tiene algunas pequeñas diferencias respecto a la de las personas adultas, pero es importante conocerlas para realizarlo adecuadamente.

Los reanimadores que hayan aprendido RCP básica de personas adultas o la secuencia de “sólo con com­presiones” y no tengan conocimientos específicos de RCP pediátrica pueden utilizar la secuencia de per­sonas adultas, ya que el pronóstico para la víctima sería peor si no hicieran nada.

Descripción de las acciones en la RCP básica pediátrica:

Recordamos los pasos a seguir en la RCP básica y hacemos hincapié en las diferencias con la persona adulta:

1. Garantizarla seguridad:

Prioridad a la seguridad de la persona que reanima y del niño, es fundamental buscar un entorno seguro.

2. Valorar el nivel de consciencia:

Igual que en la persona adulta, con estímulos suaves y hablán­dole en voz alta se preguntará verbalmente: “¿cómo estás?” o llamándole por su nombre para ver si responde. Si no responde se le pueden aplicar estimulaciones táctiles como pellizcos evi­tando las sacudidas.

Si se mueve, llora o responde, está consciente y se pedirá ayuda vigi­lando a la víctima y reevaluando frecuentemente.

Si la víctima no responde, significa que está inconsciente. Pediremos ayuda y continuamos con el resto de pasos. Al niño le dejaremos co­locado boca arriba.


3. Solicitar ayuda y avisar a los servicios de emergencia médica:

Grite pidiendo ayuda a las personas de su entorno sin abandonar al niño. Si solo hay una persona que reanima, debe administrar 1 min de RCP básica antes de avisar a los servicios de emergencia, excepto si el niño está sufriendo una parada cardíaca súbita, especialmente si sabe que el niño sufre una cardiopatía, que entonces debe avisar primero a los servicios de emergencia. Si hay dos reanimadores, uno realizará la RCP mientras otro llama al 112 o al 061.

4. Apertura de la vía aérea con la maniobra de Frente-Mentón:

Aquí se dan las primeras diferencias con la persona adulta.

En los bebés (menores de 1 año) no se debe hiperexten­der el cuello, bastará con colocar una mano en la frente sujetán­dola firmemente y la cabeza en una posición neutra, como “de olfateo” para abrir la vía aérea. Para mantener al lactante en posi­ción neutra puede ayudarse colocando en la espalda del niño, a la altura de los hombros, algo de ropa o toalla a unos 2 cm de altura. Al mismo tiempo coloque la punta de los dedos de la otra mano debajo del mentón y tire hacia arriba.

Niño/a mayor de 1 año, se podrá hiperextender la cabeza. Haremos la maniobra frente-mentón, y acercando nuestra mejilla a la boca y nariz del niño debemos ver, oír y sentir durante no más de 10 segundos para comprobar si respira normalmente (como en la persona adulta):

Si la víctima respira, pero está inconsciente, la colocaremos en posición lateral de seguridad (siempre que no existan lesiones que lo impidan), manteniendo permeable la vía aérea y solicita­remos ayuda. Mientras que llega la ayuda especializada iremos reevaluando a la víctima de for­ma periódica.

Si no respira o hace pequeños movimientos que son in­eficaces (respiración agónica, boqueadas o gasping) la víctima está en parada cardiorrespiratoria y continuare­mos con el resto de las maniobras: realizar 5 respiracio­nes de rescate iniciales.



5 Respiración artificial boca-boca (5 respiraciones de rescate):

La respiración artificial boca-boca sirve para proveer de oxígeno a la víctima. Para practicarla se debe mantener la apertura de la vía aérea mediante maniobra frente-mentón. Entonces, se puede iniciar la ventilación boca-boca con nuestro aire respirado. Se deben seguir los siguientes pasos:

Para lactantes

Manteniendo la apertura de la vía aérea en posición neutra, proceda a realizar la ventila­ción boca a boca-nariz.

Tome una respiración normal y selle con sus labios la boca y la nariz del bebé, si no puede cubrir simultáneamente la nariz y la boca, in­tente sellar solamente la boca y pince la nariz con los dedos para evitar fugas de aire.

Sople suavemente a través de la boca o de la boca-nariz del lactante durante 1 segundo. Después de cada respiración, retiramos nues­tra boca de la cara del bebé manteniendo la vía aérea abierta con la maniobra frente-men­tón (posición de olfateo) para comprobar que el aire sale y el pecho desciende. Inspire de nuevo y repita esta secuencia 5 veces.



Para niños/as mayores de un año

Asegure la apertura de la vía aérea con la maniobra frente-mentón. Pince la parte blanda de la nariz con el dedo pulgar e índice de la mano que está apoyada en la frente. Tiene que permitir que se abra la boca, pero manteniendo la elevación del mentón. Selle con sus labios la boca del niño e insufle aire de forma sostenida durante 1 segundo, comprobando que el pecho se eleva. Manteniendo la frente inclinada y el mentón elevado, retire la boca de la víctima y compruebe que el pecho desciende y sale el aire. Inspirar y repetir la secuencia 5 veces.

Tanto en lactantes como en niños o niñas, si tiene problemas para lo­grar una respiración efectiva, pue­de ser que porque esté realizando de manera ineficaz la técnica y debe asegurarse de que la apertu­ra de la vía aérea y el sellado de la boca es correcto. Si no es así, puede ser porque la vía aérea esté obstruida (ver capítulo de la des­obstrucción de la vía aérea).



6. Compresiones torácicas externas:

Aquí también encontramos diferencias respecto a la de las personas adultas.

Compresiones en lactantes

En los bebés menores de 1 año debe localizar el centro del pecho (tercio medio del esternón) y colocar las puntas de los dos dedos de una mano (índice y anular) perpendiculares sobre la zona central del esternón.

Es fácil encontrar la localización apoyando el dedo índice sobre el esternón en una línea imaginaria que une los dos pezones y después apoyar los dedos justo debajo. Comprimir unos 4 cm en lactantes. Si hay dos reanimadores, también se pueden hacer compresiones abrazando el pecho del bebé entre las dos manos y comprimiendo con los dos pulgares (técnica del abrazo).



Compresiones en niños/as mayores de un año

En niños o niñas mayores de 1 año (no bebés) lo conveniente es realizar las compresiones con una mano, para ello debe colocarse al lado de la víctima y con el brazo extendido de manera perpendicular al tórax coloque el talón de una mano sobre el tercio inferior del esternón levantando los dedos para asegurar que la presión no se aplica sobre las costillas. Comprima el pecho unos 5 cm. En niños/as que sean grandes o cuando la persona que reanima no tenga suficiente fuerza puede realizar las com­presiones con dos manos con los dedos entrelazados como en las compresiones de la persona adulta.

Tanto en la RCP pediátrica como en la persona adulta el ritmo de las com­presiones es de 100-120 compresio­nes/minuto permitiendo que entre compresión y compresión el pecho se eleve completamente. Es fundamen­tal para poder recuperar la vida de la víctima realizar compresiones ininte­rrumpidas de calidad.



7 Combinación compresiones con respiraciones de rescate:

El personal no sanitario utilizará una relación de compresión-ventilación tanto en el lactante como en el niño de 30 compresiones/ 2 respiraciones.

Cuando la reanimación se realiza con dos reanimadores, para reducir el cansancio y mantener la calidad de la RCP se recomienda que cada 2 min se realice un cambio de posición. Solamente los y las profesionales sanitarios/as podrán realizar la relación 15 compresiones/2 ventilaciones.

Como en los adultos, continuar hasta que lleguen los servicios de emergencia, estemos agotados o la víctima despierte o respire



8 Desfibrilación eléctrica automática (DEA):

Cuando el dispositivo esté disponible, se podrá utilizar el DEA en niños/as, la desfi­brilación externa automática.



9 Duración de la RCP:

No debemos interrumpir la reanimación hasta que el niño muestre signos de vida (empiece a despertarse, moverse, respi­rar con normalidad…), hasta que llegue el personal sanitario o hasta que la per­sona que reanima esté agotada o exista peligro para su integridad.



4 LA DESFIBRILACIÓN EXTERNA AUTOMÁTICA

La desfibrilación externa automática (DEA) es un aparato que aplica una corriente eléctrica especial en el pecho a aquellas personas que lo necesitan. Es muy fácil de utilizar y su uso puede aumentar considerablemente las posibilidades de supervivencia de una persona víctima de una parada cardiorrespiratoria.

El DEA solo funciona en el caso de que la víctima esté sufriendo una fibrilación ventricular. Es la forma más frecuente de parada cardíaca y es la principal causa de muerte súbita. El tratamiento más eficaz consiste en aplicarle de forma precoz una corriente eléctrica especial a la víctima para poner en orden a todos los músculos, esta corriente eléctrica que proporciona el DEA, se conoce como desfibrilación (porque quita la fibrilación). Este trastorno provoca en pocos segundos la pérdida de conocimiento y si no se trata a tiempo, puede provocar daños irreversibles o in­cluso la muerte, por ello es de vital importancia actuar rápidamente, ya que la eficacia del uso precoz del DEA tiene una supervivencia en torno al 50 – 75%, y descien­de un 10% cada minuto que pasa.

El DEA es una máquina casi autónoma, que decide cuándo se debe aplicar una descarga. Las únicas interacciones que tendremos con el DEA es para colocar unas pegatinas en el pecho de la vícti­ma, conectar los cables al aparato y para darle permiso para realizar una descarga eléctrica cuando lo sugiera

Secuencia de actuación en RCP básica + DEA en personas adultas

Si una persona se encuentra en parada cardiorrespiratoria lo primero que hay que hacer, es co­menzar con la RCP básica alternando compresiones y respiraciones 30:2. Si disponemos del DEA hay que abrirlo inmediatamente. Una persona abrirá el DEA y otro continuará con las compresiones. Una vez se enciende el DEA, éste emite unas órdenes verbales que hay que seguir:

Colocar los parches en el pecho desnudo de la víctima, si estuviera mojado secarlo pre­viamente. Los parches deben colocarse de la siguiente manera: uno en el lado derecho del tórax por debajo de la clavícula y otro a unos 10 cm por debajo de la axila izquierda. Las maniobras de RCP se deben continuar mientras se colocan los par­ches sobre el pecho.



Si la descarga está indicada: Apretar el botón de descarga como se indica, solo tras confirmar que nadie toca al paciente. Inmediatamente se produce una contracción generalizada de la musculatura de la víctima.



Choque no indicado. Valorad la presencia de signos vitales. Si el paciente sigue inconsciente y sin respirar, iniciar de inme­diato maniobras de RCP 30:2.

Continuar siguiendo las instrucciones visuales/sonoras del DEA hasta que lleguen los servicios de emergencia o hasta que la víctima comience a despertar.

Reiniciar inmediatamente RCP 30:2 durante 2 minutos.

Pasados los 2 minutos: cuando el aparato dé la orden, interrumpe las compresiones para analizar el rit­mo cardíaco.



Secuencia de actuación en RCP básica + DEA en niños/as

El DEA en los niños/as suele ser raro fuera del ámbito hospitalario. Sin embargo, el DEA se puede utilizar en ellos ya que tiene capacidad para analizar ritmos pediátricos, aunque hay que hacer distinciones:

Para niños/as mayores de 8 años o más de 25 kg, se puede utilizar el DEA de la persona adulta.

Para niños/as entre 1 y 8 años utili­zar el DEA estándar con electrodos pediátricos. Si no hu­biera parches pediátricos, se pueden utilizar los de la persona adulta, pero teniendo precaución a la hora de ponerlos ya que los parches no pueden entrar en contacto entre sí.

La secuencia de la RCP básica es igual que en la persona adulta: administramos 1 min. de RCP alternando compresiones con ventilaciones (el soporte vital pe­diátrico es administrar 5 ventilaciones antes de comenzar con las compresiones).



Si disponemos de DEA, se debe encender y realizar las siguientes indicaciones:

Colocamos los electrodos sobre el pecho desnudo del niño, si solo disponemos de per­sona adulta se colocará uno en la clavícula derecha y otro en la axila izquierda con precaución de que no se toquen. En niños/as muy pequeños siempre en pecho y espalda.

Seguir las instrucciones verbales.

No tocar al paciente mientras el DEA analiza el ritmo.

Si el choque está indicado, pulsar el botón de descar­ga y asegurarse que nadie toca al niño. Comience in­mediatamente de nuevo las compresiones torácicas.

Si el choque no está indicado, reanude las compre­siones. Continúe con la RCP hasta que el DEA vuelva a anali­zar el ritmo (cada 2 min.)



5 POSICIÓN LATERAL DE SEGURIDAD

La posición lateral de seguridad es la forma de colocar a una persona inconsciente que no presenta parada cardiorres­piratoria, que sigue respirando, hasta que llegue el servicio de emergencias. Esta posición sirve para prevenir la entrada del vómito a los pulmones, en caso de que se produjera (broncoaspiración) y ayudar a mantener la vía aérea abierta para evaluar de forma periódica al paciente.


Se deben seguir los siguientes pasos:

1º PASO Preparación inicial.

Colocarse de rodillas al lado de la víctima y retirarle to­dos los objetos que puedan ser lesivos para el paciente (gafas, móvil en el bolsillo, pañuelo del cuello…) y aflo­jarle la ropa si es posible (cinturón, camisa…). Coloca­mos a la persona boca arriba y con las extremidades alineadas.



2º PASO Preparación de los brazos.

Colocamos el brazo más cercano a nosotros, extendido hacia arriba de la cabeza formando con el codo y el hombro un ángulo recto apoyado sobre el suelo. El brazo contrario, lo traemos hacia nosotros y lo dejamos encima del pecho colocando la mano cerca de la cara.



3º PASO Preparación de las piernas.

Cogemos la pierna más alejada a nosotros y elevamos la rodilla, manteniendo el pie tocando el suelo.



4º PASO El giro.

Con una mano cogemos el hombro más alejado de no­sotros y con la otra cogemos la rodilla que hemos ele­vado, y giramos hacia nuestro lado simultáneamente. El cuerpo rodará fácilmente hacia nosotros hasta colocar­lo en posición lateral.


5º PASO Estabilizar la posición lateral.

Apoyar en el suelo la rodilla que hemos traccionado, formando un ángulo recto con el muslo y un ángulo recto con la cadera. El otro apoyo será el codo del brazo traccionado, aprovechando la mano para situarla debajo de la cara y evitar que se lesione.



6º PASO Asegurar la permeabilidad de la vía aérea.

Extender el cuello para abrir la vía aérea y la boca

7º PASO Comprobar que la vía aérea se mantiene abierta y que la persona continúe respirando adecuadamente. Evaluar periódicamente la respiración de la víctima y la circulación del brazo que está debajo. Cada 30 minutos debe cambiar a la persona de lado realizando la misma técnica para evitar la compresión mantenida en los puntos de apoyo.




La posición lateral de seguridad será imposible de realizar en caso de obesidad extrema o de avanzado estado de gestación, bastará con rodar el cuerpo, y asegurarlo en posición lateral con ele­mentos externos, como almohadas. En el caso de embarazadas hay que realizar la maniobra hacia el lado izquierdo para no presionar la vena cava.

No abandonar a la víctima hasta la llegada de los servicios de emergencia, debemos vigilar continuamente la respiración. En caso de que cese, iniciaremos la RCP realizando compresiones torácicas alternando con respiraciones en secuencia 30:2. Si existe algún DEA cercano avi­sar a alguien para que nos lo traiga y si no hay nadie, iremos nosotros aunque tengamos que abandonar a la víctima.



7.ATRAGANTAMIENTOS

Es la tercera causa de muerte no natural en España, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) en 2022 fallecieron 2.336 personas por causa de la obstrucción de la vía aérea. De este modo, es muy importante estar formado para saber actuar ante este tipo de situación.

Es la obstrucción accidental de la vía aérea, generalmente provocado por alimentos (hue­sos, un trozo de carne, chicles…) u otros objetos que quedan atrapados en la garganta y esta obstrucción impide el paso del aire a los pulmones. Puede llegar a provocar la asfixia de la víctima y si no se actúa rápidamente llevar a la parada cardiorrespi­ratoria, o incluso a la muerte. En los niños/as es muy común el atragantamiento por alimentos y por juguetes o pequeños objetos (canicas, monedas…).

Secuencia de desobstrucción en la persona adulta

Hay que diferenciar entre dos tipos de obstrucción:

1. Obstrucción leve (parcial)

La persona respira con dificultad, pero conserva la ca­pacidad de hablar y de toser. La forma más eficaz de conseguirlo es la propia tos, por lo que hay que tranqui­lizar a la víctima y ayudarle a conseguir una tos eficaz que permita desobstruir la vía aérea.

Si la obstrucción leve aumenta o se va agotando la capaci­dad de toser, empeorará la ventilación hasta llegar a ser ineficaz, y puede termi­nar provocando una parada cardiorrespiratoria.

2. Obstrucción grave (completa)

Pueden darse dos situaciones:

2.1. Persona consciente

La víctima está consciente, respira con dificultad, no puede hablar y la tos es ineficaz o está ausente. En este caso se debe realizar la siguiente secuencia:

5 Golpes en la espalda

Nos situamos de pie, al lado y ligeramente por detrás de la víctima, sujetamos su pecho con una mano e incli­namos su tórax hacia delante para favorecer la expul­sión del material que ha originado la obstrucción. Con el talón de la otra mano damos golpes bruscos en el centro de la espalda, entre las dos escápulas, hasta que se solucione la obstrucción, o hasta un máximo de 5 veces.



5 Compresiones abdominales (maniobra de Heimlich).

Si los golpes de la espalda no consiguen aliviar la obstruc­ción de la vía aérea, continuar con compresiones abdomi­nales. Nos situamos de pie, por detrás de la vícti­ma y rodeamos con ambos brazos la parte superior de su abdomen. Con una mano formamos un puño, y la coloca­mos por encima del ombligo. Sujetamos el puño con la otra mano y traccionamos bruscamente hacia nosotros y hacia arriba hasta que se solucione el atragantamiento, o hasta un máximo de 5 veces.





2.2. Persona inconsciente

Si no solventamos la obstrucción grave, la persona perde­rá la consciencia. Entonces, coloca a la persona en el suelo y avisa a los servicios de emergencia llamando al 112 o 061.

Comenzar rápidamente con las maniobras de RCP bá­sica, alternando compresiones con respiraciones (ciclo 30:2). Cada vez que se vayan a realizar las ventilacio­nes mediante la maniobra frente-mentón se examina­rá antes la boca de la víctima en busca de cualquier cuerpo extraño. Solamente se retirará material sólido de la boca si puede ser visto y alcanzado mediante la maniobra de gancho, introduciendo el dedo índice por un lado de la boca hasta la base de la lengua y haciendo la forma del gancho intentaremos retirar el objeto. Si hay un DEA disponible pedir a alguien que lo traiga




Secuencia de desobstrucción en niños/as y lactantes:

1.Obstrucción leve

Igual que en la persona adulta, ante una obstrucción leve donde el niño respira con dificultad, pero llora y tose, se debe animar al niño a que siga tosiendo y vigilar la condición respiratoria para ver si se produce o no la expulsión del cuerpo extraño.

2. Obstrucción grave

Se pueden dar dos situaciones:

2.1 Lactante o niño consciente

El niño todavía está consciente, pero no respira o lo hace con dificultad (no habla, no llora, tos ineficaz):

Secuencia de desobstrucción en lactantes:

Sujete al lactante boca abajo, colocándole sobre su antebrazo, manteniendo la cabeza del bebé más baja que el tronco. Siéntese y apoye su antebrazo en el muslo para hacerlo con más fuerza y seguridad. Sujete firmemente la cabeza del bebé con sus dedos con cuidado de no presionar los tejidos blandos.

Golpee 5 veces con dos dedos (índice y medio de su otra mano) la zona entre los omóplatos del lactante, debiendo ser estos gol­pes rápidos y moderadamente fuertes.

Dé la vuelta al bebé sobre su otro antebrazo dejándolo boca arriba, y agarre con su mano la parte posterior de la cabeza del lac­tante. Apóyese de nuevo sobre su muslo, y aplique 5 compresiones torácicas con dos dedos (índice y medio) en el tercio inferior del esternón



Secuencia de desobstrucción en niños/as mayores de un año:

Colocar al niño inclinado hacia delante con la cabeza hacia abajo y dar 5 golpes entre los omóplatos. Si los golpes en la espalda no consiguen liberar el cuerpo extraño, comenzamos a aplicar compresiones abdominales, para ello colóque­se de pie o arrodillado detrás del niño, pasando sus brazos por debajo de los brazos del niño y rodeando su abdomen. Debe apoyar con fuerza su puño entre el ombligo y el esternón del niño y a continuación sujetar esa mano con la otra empujando fuerte hacia dentro y hacia arriba. Repita esta actuación hasta 5 veces y asegúrese que la presión no se está aplicando sobre las costillas ni el apéndice xifoides. Si el objeto no ha sido expulsado y la víctima sigue consciente, continúe con la secuencia de golpes en la espalda y compresiones. Busque ayude y no abandone al niño.



2.2 Lactante o niño inconsciente

Si el lactante o niño está inconsciente, se le debe colo­car al igual que en la persona adulta sobre una superfi­cie plana y rígida tumbado “boca arriba”. Solicite ayuda e inicie la RCP, siguiendo estos sencillos pasos:

1º PASO Abre la vía aérea y busque el cuerpo extraño en la boca de la víctima. Si lo ves y es accesible, extráelo haciendo un barrido con un único dedo (maniobra de gancho).

2º PASO Realice 5 respiraciones de rescate comprobando la efectividad de cada una de las respiraciones.

3º PASO Continúe la RCP alternando 30 compresiones con 2 ventilaciones durante aproximadamente 1 min.



4º PASO Si está usted solo y no se ha hecho antes, avise al equi­po de emergencias.

5º PASO Cada vez que abra la vía aérea para realizar las ven­tilaciones, busque el cuerpo extraño en la boca.

6º PASO Continúe con la RCP hasta que la víctima responda, lleguen los servicios de emergencias o esté agotado.

7º PASO Si el niño recupera la respiración espontánea y efec­tiva pero sigue inconsciente, se debe colocar en una posición segura sobre uno de sus costados y vigilar la respiración y el nivel de consciencia mientras se espera la llegada del equipo de emergencias.

Cuidados posteriores

Tras haber tratado la obstrucción, parte del material extraño podría permanecer en el tracto respiratorio y cau­sar complicaciones más tarde, las compresiones abdominales y torácicas pueden causar lesiones internas, por ello es importante que las víctimas acudan a un centro sanitario para su revisión.









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